Para lograr condiciones adecuadas de aislación
del ruido debemos cuidar la configuración
del termopanel a utilizar. Es necesario el mayor
espesor posible en los cristales y, diferenciar
el espesor de los mismos para evitar el debilitamiento
que se produce por coincidencia de la frecuencia
crítica. Los cristales laminados tienen
mejor rendimiento acústico que los monolíticos.
La presencia de la interlámina plástica
produce una atenuación de la energía
de la onda del sonido. En DVH con un cristal laminado
se llega a valores de aislación acústica
de 45 db, mientras que con un cristal simple la
aislación promedio es de 35 db.