El acristalamiento cumple una función térmica cuando produce una reducción de los intercambios térmicos (frío-calor) entre los dos ambientes que separa.
Esto se consigue disminuyendo el valor del coeficiente de transmisión térmica (K).
La forma de llegar a valores K adecuados para acristalamientos, es realizar la combinación de cristales simples con otros elementos que aporten un mayor grado de aislamiento térmico. El aire desecado en espesores de 6 a 12 mm., cuando permanece en reposo proporciona un excelente aislamiento térmico.
Pueden fabricarse acristalamientos aislante con una o varias cámaras según sea el grado de aislamiento que se desee obtener. Los más corrientes son de una cámara con dos cristales, conocidos como Doble acristalamiento o Doble vidriado hermético (DVH). Los de dos cámaras y tres cristales se denominan Triple acristalamiento.
La principal ventaja que aportan estos productos es el ahorro de energía para refrigerar o calefaccionar ambientes. Se aumenta el confort en las proximidades de las superficies acristaladas y en todo el recinto al suprimirse los movimientos de aire que se producen por diferencias de temperaturas. Se reduce la posibilidad de que exista condensaciones (efectos de pared fría), manteniéndose la transparencia de los cristales aún en condiciones de humedad y temperaturas extremas.
El acristalamiento aislante puede añadir otras presentaciones en función de las características de los cristales utilizados en su composición.
Control del asoleamiento:
En procura del control de la incidencia de la radicación solar sobre el acristalamiento es determinante la definición del tipo de cristal a utilizar en posición exterior en la unidad de DVH. Con cristales tonalizados en su masa y con la utilización de películas reflectivas incorporadas a los mismos se logran valores muy adecuados de disminución de luz y de energía solar rechazadas. Es posible reducir la cantidad de luz solar que ingresa al ambiente de 88% (cristal común simple) a valores del orden del 25% (DVH con cristal exterior color y reflectivo). En relación a la cantidad total de energía que ingresa al ambiente podemos pasar de valores de 83% para un cristal simple común a valores del orden de 3% en el caso de un DVH con cristal exterior tratado.
Control del ruido:
Para lograr condiciones adecuados de aislamiento del ruido debemos cuidar la configuración del termopanel a utilizar. Es necesario el mayor espesor posible en los mismos para evitar el debilitamiento que se produce por coincidencia de la frecuencia crítica. Los cristales laminados tienen mejor rendimiento acústico que los monolíticos. La presencia de la interlámina plástica produce una atenuación de la energía de la onda del sonido.
En DVH con cristal laminado se llega a valores de aislamiento acústica de 45 db, mientras que con paneles con un cristal simple la aislamiento promedio es de 35 db.
Condiciones de seguridad frente accidentes:
Las mismas se logran con la correcta elección del tipo de los cristales componentes. De acuerdo a los requerimientos serán necesario cristales templados o laminados.
Características de los Termopaneles Isoglass
La cámara de aire estanca se obtiene con un perfil separador de aluminio, el cual posee su cara interna calada y aloja en su interior sales que desecan la humedad del aire contenido. Los cristales se unen a este perfil separador por cordones de butilo (primera barrera de estanqueidad).
Se pueden realizar cámaras con espesores de 6 mm, 9 mm, ó 12 mm . Las dimensiones máximas de fabricación son 1,60 mts x 2,40 mts. La garantía del producto es de 10 años.
BIA Los cristales del mundo Periódico El Constructor – Octubre 1999